
Vuelvo a recorrer esa calle gris,
Camposanto de amores fallidos
en que dejé sepultado mi pasado.
Mientras me envuelve el llamado engañoso
de voces traspasando la agusanada tierra,
envolviéndome el alma de nostalgias
de sueños compartidos.
Esquivo negros buitres y sobre una tumba,
con luces de neón,
impensado tu nombre me arrebata la razón.
Se licua mi sangre y mi corazón se agita
ante el recuerdo de besos palpitantes,
cuerpos cubiertos con la fina pátina del deseo,
manos y ojos avariciosos,
sexos ardiendo.
Entonces pienso que fácil sería
descorrer ese frío mármol que te aprisiona,
y cual Lázaro amante regresarte a la vida.
Pero ese buitre que me mira codiciando
las lágrimas sangrientas que mi corazón derrama,
me susurra que el recuerdo trae engaños,
porque en el tiempo se desdibujan los errores,
que es conveniente dejarlos sepultados.
Desoigo entonces tu llamado,
sello mis labios para no suplicar tu regreso,
cierro mis oídos y apago el incipiente fuego,
mientras con el alma hecha trizas entre las manos,
me pierdo en mi helado infierno.
María Magdalena Gabetta
Pintura: "Deskarmada" de la pintora argentina "Marta Álvarez"
Camposanto de amores fallidos
en que dejé sepultado mi pasado.
Mientras me envuelve el llamado engañoso
de voces traspasando la agusanada tierra,
envolviéndome el alma de nostalgias
de sueños compartidos.
Esquivo negros buitres y sobre una tumba,
con luces de neón,
impensado tu nombre me arrebata la razón.
Se licua mi sangre y mi corazón se agita
ante el recuerdo de besos palpitantes,
cuerpos cubiertos con la fina pátina del deseo,
manos y ojos avariciosos,
sexos ardiendo.
Entonces pienso que fácil sería
descorrer ese frío mármol que te aprisiona,
y cual Lázaro amante regresarte a la vida.
Pero ese buitre que me mira codiciando
las lágrimas sangrientas que mi corazón derrama,
me susurra que el recuerdo trae engaños,
porque en el tiempo se desdibujan los errores,
que es conveniente dejarlos sepultados.
Desoigo entonces tu llamado,
sello mis labios para no suplicar tu regreso,
cierro mis oídos y apago el incipiente fuego,
mientras con el alma hecha trizas entre las manos,
me pierdo en mi helado infierno.
María Magdalena Gabetta
Pintura: "Deskarmada" de la pintora argentina "Marta Álvarez"