
En el nombre de tu nombre
erigiré estandartes en mi piel,
flamearán sobre mí tus banderas,
demarcando pertenencia,
y laceraré mis rodillas al adorarte.
Flamígeros terratenientes,
circunscribiremos a nuestros cuerpos,
los límites de la pasión que nos esclaviza.
Pasión que no logra arrumbarse
postrada ante los altares
de esa humanidad que nos repudia,
convirtiéndonos en víctimas propicias.
Ofrendaré mi sangre
a este delirio que me impulsa a adorar
a los dioses que en nombre del amor,
desafían la vacuidad
que las reglas imponen.
Soy la tierra que convertiste
en tu tierra
Soy el bastión que transformarte
en fuero propio,
impía conversa a la religión
de tus deseos,
En el nombre de tu nombre,
me desangro
En el nombre de tu nombre,
abandono honor, preceptos, credos,
y, en tu nombre,
acepto tu estigma sobre mi cuerpo.
María Magdalena Gabetta
erigiré estandartes en mi piel,
flamearán sobre mí tus banderas,
demarcando pertenencia,
y laceraré mis rodillas al adorarte.
Flamígeros terratenientes,
circunscribiremos a nuestros cuerpos,
los límites de la pasión que nos esclaviza.
Pasión que no logra arrumbarse
postrada ante los altares
de esa humanidad que nos repudia,
convirtiéndonos en víctimas propicias.
Ofrendaré mi sangre
a este delirio que me impulsa a adorar
a los dioses que en nombre del amor,
desafían la vacuidad
que las reglas imponen.
Soy la tierra que convertiste
en tu tierra
Soy el bastión que transformarte
en fuero propio,
impía conversa a la religión
de tus deseos,
En el nombre de tu nombre,
me desangro
En el nombre de tu nombre,
abandono honor, preceptos, credos,
y, en tu nombre,
acepto tu estigma sobre mi cuerpo.
María Magdalena Gabetta
Pintura del Álbum Personal de la Pintora Argentina Marta Álvarez