
desde la óptica imaginaria de un pintor
Nada te debo mar,
nada me debes,
hemos saldado cuentas.
No trates de engatusarme con tu plácido
fluctuar de mansas aguas,
te he visto, furioso y destructor,
derrotando de un solo golpe
las más altas murallas.
No me incites con tu sensualidad,
modelo versátil de ondulantes formas,
que exaltan el espíritu,
seduciendo con tus pragmáticos vaivenes
mis antojadizas musas.
He robado con mi acuarela los colores
prístinos de tu entorno,
para plasmar en el óleo tu nobleza.
Ensayo imágenes.
Oculto tu bravura.
Atempero tonalidades.
Enaltezco cielos para enmarcarte,.
mientras, desde tu fondo,
braman intrépidas criaturas
de misteriosa negrura.
He pagado mi deuda.
Nada te debo.
Nada me debes.
Hemos mezclado tu excelso linaje
y mi estirpe humana,
logrando una simbiosis de energía,
pariendo desde mis exaltados trazos,
una réplica magnífica de tu grandeza.
María Magdalena Gabetta
Pintura: "Dunas, mar y cielo" del pintor argentino, Martín Carrique