
Busco en tus espejos cóncavos
un sabio que me diga la verdad
y sólo encuentro empañados
reflejos de los estúpidos clones
que configuran tu universo paralelo,
dónde las estrellas
son simples bombillas de electricidad
que dependen de la usina
de tus antojos.
Frecuentes cortes de luz.
Encuentro sobre las playas del infortunio,
pingüinos untados en petróleo
pintando mares de plástico,
dónde un delfín de cartón
miente amor eterno a sirenas
con cola de sardina y torsos de soldados,
mientras me hundo en los
negros agujeros de la industrialización
junto a mineros tiznados de desamparo
que escoltan las banderas de la ignominia
con la que el mundo se cubre los ojos
día a día.
Pájaros embusteros
se burlan de mis paraísos perdidos,
los que me prometieron
como falsas golosinas en la infancia,
y se volvieron amargas toxinas
en el paladar de la madurez,
convertidos en infiernos proletarios
dónde se subsiste
como ganado rumbo al matadero
expulsando sangre y sudor por los ijares
en pos de los dioses
del mercadeo y la corrupción.
María Magdalena Gabetta
Pintura: "Si pudiéramos hacer zapping con la realidad" de la pintora argentina Lidia Susana Kalibatas