miércoles, 23 de mayo de 2007

Más, mucho más.


Y me descubro
cálida y apasionada amazona
de tu cuerpo.
Temblorosa libélula de gastadas alas
reencarnada por el flujo de tu esencia.
Y me descubro,
fuerte y débil,
nueva,
totalmente enamorada.
Piel ardiente.
Labios ofrecidos en un beso.
Sangre y carne inflamadas.

Y te descubro,
hombre/pasional/niño/inocente
mirada de entrega,
calidez en los muslos,
manos delicadas/sabias.
Y me reflejo,
en cada espejo,
que pinta de luces la madrugada,
en cada vidriera de días soleados,
Y me veo mejor mujer,
del mejor hombre,
y acuno entre mis brazos
el dulce retoño
de vidas renovadas.

Entonces busco,
traspasar la mágica inconsistencia
de un sueño.
Atrapar el sonido de un lejano eco.
sobrevolar los límites de una fantasía.
Te quiero real.
Me quiero real.
Ambos de carne y hueso
no seres etéreos,
pobladores de extravagantes
utopías.

Y digo Gracias.
Porque se agradece el sueño,
Y digo Espero.
Porque se espera el milagro.
Y digo más, mucho más quiero
de sueños,
más, mucho más quiero de amor.
en esta vida.

María Magdalena Gabetta
Pintura: "Amantes" del Pintor Argentino, Miguel Ángel Sanfurgo

2 comentarios:

Isoba dijo...

Has logrado plasmar perfectamente toda la simbología del cuadro.
Muy buen poema, Magdalena.

Ambar dijo...

Extraordinara poesía, de letras tristes como a veces lo es la vida. Sin embargo observo las flores tan plenas y coloridas que me traen un sabor y aroma a primaveras renacidas...